Estados Unidos superó de visita a Suecia, en semifinales, al tiempo que los rusos hicieron lo propio ante Alemania.
Tras sendas victorias se encuentran a la espera de la final que disputarán entre el 30 de noviembre y el 2 de diciembre, en Estados Unidos. Todavía no se ha definido la sede, pero se dilucidará entre Portland (Oregón) o Winston-Salem (Carolina del Norte).
Han pasado ya 12 años de la gran final en el estadio olímpico de Moscú en 1995. En aquella oportunidad Pete Sampras y Jim Courier fueron mejores y más fuertes que los rusos Andrei Chesnokov y Yevgueni Kafelnikov, y lograron vencerlos por 3-2, en lo que para mí ha sido la final más emocionante que he podido presenciar.
Pero este año tendremos la oportunidad de observar los intentos de revancha de los rusos.
Éstos accedieron a la final tras vencer en una emocionante serie a los alemanes, que no accedían a una semifinal desde 1995 precisamente, por 3-2.
Igor Andreev y Mijail Youzhny lograron la hazañosa victoria rusa al revertir un 1-2 frente a los alemanes Philipp Kohlschreiber y Philipp Petzschner (reemplazante de Tommy Haas).
Por su parte Andy Roddick le dio el definitivo 3-1 a los Estados Unidos al superar en Gotemburgo al veterano sueco Jonas Björkman.
En esta final Rusia buscará, en su quinta final, su tercer título tras los conquistados en 2002 sobre Francia en París y en 2006 ante Argentina en Moscú.
Estados Unidos, por su parte, intentará lograr su título número 32.
Las sorpresas del 2007
El camino a la final dejó este año varias sorpresas en el torneo de selecciones. Se produjeron resultados inesperados y ascensos al Grupo Mundial de países con poca historia.
Perú e Israel obtuvieron sorprendentes clasificaciones para participar en el Grupo Mundial de la próxima Copa Davis.
Los incaicos, de la mano de Luis Horna e Iván Miranda, vencieron de locales a Bielorrusia y obtuvieron así por primera vez en su historia el ingreso al círculo de privilegio.
Israel, en tanto, dejó atrás a la fuerte selección chilena que contaba con el Top10 Fernando González. Dubi Sela y Noam Okun fueron los héroes judíos (en singles) y llevaron al país a la elite del tenis mundial; pero resultó de suma importancia para este logro la victoria obtenida en dobles por la dupla Erlich-Ram frente a los número uno y dos de Chile. Los trasandinos por su parte resultaron ser la gran decepción al no responder a las expectativas generadas.
Suiza no pudo con la fuerte República Checa, a pesar de contar con la presencia de Roger Federer, y no logró mantenerse en Grupo Mundial.
Serbia, por su parte, se impuso por 4 a 1 a Australia y lo dejó fuera del Grupo Mundial.